La cocina catalana se encuentra entre las mejores del mundo. Si un restaurante ha marcado la historia de la cocina española, sin duda es El Bulli. Parece imposible creer que este mítico lugar con orígenes modestos en una pequeña bahía cerca de Roses, justo al norte de la costa del Hostal de la Gavina, haya cerrado sus puertas hace unos 23 años, pero su legado sigue inspirando a una nueva generación de chefs deseosos de continuar el ejemplo de Ferran Adrià, el hombre que elevó la comida a la categoría de arte e hizo que fuera aceptable que los chefs trabajaran como químicos a tiempo parcial: el hecho de que recientemente se hayan concedido 69 estrellas Michelin a restaurantes catalanes es un testimonio de ello.
Hay varios viñedos excelentes en las proximidades del Hostal de la Gavina, incluidos Clos d’Agon y Castell De Perelada, que reciben con gusto a los huéspedes para realizar visitas personalizadas y catas de su vino local D.O. Empordà, que prospera gracias a la influencia del viento de Tramontana. Situada en la provincia de Girona, históricamente ha sido un foco de producción de vino tinto, pero en los últimos años ha ampliado su oferta para incluir blancos frescos y rosados delicados de calidad constante.
Clos d’Agon
A tan solo 20 minutos en coche hacia el interior desde La Gavina se encuentra la bodega Clos d’Agon, adquirida por el suizo Philippe Dambois en 1989. Se trata de una bodega boutique replantada íntegramente por el reconocido enólogo y asesor Peter Sisseck, famoso por crear el vino más caro de España, el emblemático Dominio de Pingus en Ribera del Duero. Durante la visita se da un paseo por los pintorescos viñedos cuyas pendientes bajan hasta los pueblos de carácter mediterráneo de Sant Antoni de Calonge y Palamós. A continuación, se ofrece una explicación general sobre el proceso de producción, a la que sigue una cata de varios de los vinos de la finca que suele dirigir el enólogo Paco Balsera. El colorido edificio de inspiración cubista que alberga la bodega está maravillosamente integrado en su entorno en un enclave junto a la masía de piedra Mas Gil. Existen escritos que revelan que ya en el siglo XV se cultivaba la vid en este lugar.
Podrá degustar una selección de los vinos de Clos d’Agon en nuestros restaurantes. Entre ellos destacan el tinto Clos d’Agon Mas Gil (un coupage de cabernet franc, syrah y petit verdot), el fresco Amic blanco (garnacha blanca y garnacha gris) y el Amic rosado (garnacha tinta, merlot y cariñena).
Perelada
A solo una hora en coche al norte del hotel se encuentra Perelada, un lugar en el que se produce vino desde la Edad Media. Esta enorme finca situada a las afueras de Figueres, muy cerca de la frontera con Francia, fue adquirida por Miguel Mateu, abuelo de su actual presidente Javier Suqué, en 1923, con el objetivo principal de revitalizar la tradición vitivinícola de la zona. Ya de bien joven, a sus 25 años, cada vez que Javier pasaba por delante de la bodega original diseñada por Adolf Florensa, pensaba en construir una nueva que combinase en plena armonía al lado de esta. Con una inversión de 30 millones de euros, la familia le encargó al galardonado estudio RCR Arquitectes un proyecto para hacer realidad su sueño con una nueva bodega vanguardista, que fue inaugurada en 2019, y en la que se crean vinos capaces de reflejar los matices únicos del suelo y la vid propia del Empordà. En Perelada se pueden hacer visitas guiadas del castillo, en las que se descubren los magníficos jardines, la biblioteca y el museo del vino, que culminan con una visita a la nueva bodega donde se disfruta de una degustación.
En nuestros restaurantes podrá probar una selección de vinos de Perelada, entre los que destacan los tintos Finca La Garriga (cariñena), Finca Espolla (syrah y monastrell) y Gran Claustro (cabernet sauvignon y merlot), así como el Collection Rosé (cabernet, cariñena y merlot).
