Relájese en el spa de La Gavina, dese un baño o póngase en forma en el gimnasio.

Spa
Aléjese del estrés en cuanto empiece a bajar los escalones del spa de lujo de La Gavina, uno de los mejores spas de la Costa Brava. Ariadna de Lera dirige este spa, en el que podrá disfrutar de un sinfín de actividades que le harán olvidarse del cansancio: relájese en la lujosa piscina cubierta con jacuzzi independiente, desde donde podrá contemplar la bahía de Sant Pol; despídase de toda preocupación en la sauna y el baño turco; reserve un masaje en una de las magníficas salas para tratamientos con decoración contemporánea en tonos blancos (una doble y dos individuales); póngase en forma en el gimnasio del spa con equipos Technogym de última generación o regálele a su media naranja una manicura o una pedicura.
Además de utilizar numerosas variedades de aceites naturales, el spa ofrece algunos de los productos más avanzados del mundo para el cuidado de la piel y lujosos tratamientos, como Valmont, utilizado en concreto para tratamientos faciales, o Germaine de Capuccini, que se usa para tratamientos corporales. Al igual que ocurre con la piscina cubierta del spa del hotel, las salas de tratamiento del spa ofrecen unas apacibles vistas de las embarcaciones que se balancean en la magnífica bahía de aguas turquesas. ¿Es capaz de imaginarse algo más relajante?
El spa de lujo de S’Agaró ha actualizado su lista de tratamientos, que puede descargar clicando en el botón. Si desea reservar, póngase en contacto Ariadna de Lera spa@lagavina.com o al 972 32 60 16, o Whatsapp 690102379.
Horario Gym: 8:30 a 19:00
Horario Piscina Exterior: 8:30 a 20:00
Horario Spa y Piscina Interior: 10:00h hasta 19h (de 13h a 14h para menores de 14 años)

Piscina Exterior de Agua Salada
La impresionante piscina Garbí de La Gavina causa sensación y es, sin duda, un lugar único en el que dejarse ver. Uno de los extremos de esta piscina de agua de mar está dominado por la Venus de S’Agaró, una estatua del escultor Joan Rebull que lleva haciendo guardia desde su creación en 1969. Las tumbonas dispuestas geométricamente en sus 25 metros de longitud transmiten la sensación de estar en la cubierta de un gran transatlántico desde donde admirar la inmensidad del mar gracias a la posición elevada. En este caso estamos ante el color celeste de la bahía de Sant Pol, que el cuentista catalán Joaquim Ruyra describió espléndidamente como «rodeada de colinas y acantilados coronados por pinares, su cala se asemeja en forma y color a un abanico azul, al que sirve de cenefa dorada una pulcra playa de arena».
Los huéspedes que busquen una mayor intimidad pueden alquilar, abonando un suplemento, las pérgolas junto a la piscina, que disponen de su propia terraza. El bar de la piscina del hotel, conocido como Blue Bar Piscina, se encuentra justo al fondo y es perfecto para tomar y picar algo junto a la piscina gracias a su zona de terraza a la sombra con unas magníficas vistas del mar. Siéntese y relájese escuchando el canto de los pájaros de los pinos que le rodean, con el sonido lejano de las olas rompiendo en la orilla.
