Pueblos y Ciudades de Encanto

Calella de Palafrugell

Calella de Palafrugell es una joya oculta de la Costa Brava que se encuentra a menos de media hora en coche de La Gavina. La localidad está rodeada de un impresionante paisaje natural y parece una versión catalana de Mykonos, con sus bares con paredes blancas y sus restaurantes de marisco que dan directamente a Port Bo, una cala de arena repleta de coloridas barquitas de pescadores. Con su laberinto de callejuelas y calas resguardadas, conserva a la perfección el encanto de antaño, cuando el turismo de masas todavía no había llegado a la Costa Brava. Calella, que siempre ha mostrado un estilo muy refrescante y desenfadado, ha ido aumentando de nivel en los últimos años y actualmente alberga elegantes establecimientos de alta cocina, bares de tapas y cafeterías, además de unas cuantas boutiques chic que le confieren ese aspecto marcadamente boho.

Girona

Además de contar con uno de los principales aeropuertos cerca de la Costa Brava, codo con codo con el de Barcelona, Girona ha sabido cómo hacerse un nombre esta última década como centro gastronómico. En la ciudad encontrará El Celler de Can Roca, galardonado con tres estrellas Michelin y nombrado dos veces mejor restaurante del mundo, además de una deliciosa variedad de experiencias culinarias que atraen a los paladares más finos y cumplen las altas expectativas de su clientela gerundense. La Gavina organiza visitas gastronómicas personalizadas por la ciudad para que los huéspedes prueben los sabores de la zona, como las anchoas de L’Escala o el solomillo de ternera de Girona, sin olvidarse del maravilloso chocolate artesano de Jordi Roca ni de los vinos D. O. Empordà. Grabe en su retina la imagen de postal de Girona, con las coloridas casas que se asoman al río Onyar y el puente de les Peixateries Velles, un puente de un llamativo color rojo diseñado por Gustave Eiffel que conecta ambas orillas. Uno de los principales puntos de interés de la Costa Brava es su impresionante casco antiguo, que además de albergar uno de los mejores barrios judíos de Europa, también acoge los baños árabes, unos de los baños públicos mejor conservados del mundo, construidos en estilo románico en 1194. La majestuosa catedral de la ciudad presume de tener la segunda nave única más grande del mundo, solo superada por la de San Pedro en el Vaticano.