Historia

La familia Ensesa

 

 

El pionero empresario hotelero Josep Ensensa i Gubert, que llevaba fijándose en la zona desde los años 20, tuvo una visión. Estaba casi obsesionado por el tramo de playa entre la bahía de Sant Pol y Sa Conca, que por aquel entonces era poco más que un terreno deshabitado cuyo potencial supo ver Ensesa. Consiguió convencer a su padre de que adquiriera esos terrenos en los que, junto con el arquitecto gerundense Rafael Masó i Valentí, concibieron una ciudad jardín con vistas a este maravilloso rincón del Mediterráneo, un lugar en el que iban a codearse con estilo los medios y las artes. El proyecto incluía la magnífica Loggia de Senya Blanca, la primera propiedad construida en la nueva urbanización de S’Agaró en 1922. Pero la joya de la corona fue el Hostal de La Gavina, que abrió sus puertas diez años más tarde, el 2 de enero de 1932, convirtiéndose en el único hotel de cinco estrellas Gran Lujo de Cataluña y en el primer hotel de España en formar parte del ilustre grupo The Leading Hotels of the World.

 

 

 

Masó i Valentí, claramente enmarcado en el estilo novecentista catalán, incluyó matices arquitectónicos característicos de la zona en su diseño: pórticos, torres, terrazas y tejados bajos que ayudarían a atraer a una clientela elegante con un refinado gusto artístico. No es casualidad que el gran Salvador Dalí se convirtiera en asiduo de estos lares. La Gavina sigue siendo sinónimo de lujo y uno de los hoteles más apreciados del país. Bajo la dirección de Julia, Virginia, Carina y Josep Ensesa Viñas, la cuarta generación de la familia Ensesa sigue la senda marcada por sus predecesores con el mismo entusiasmo y compromiso.

 

 

 

 

 

 

 

S’Agaró y La Gavina

La próspera zona de S’Agaró, que celebró su centenario en 2024, recibe el sobrenombre del Beverly Hills de la Costa Brava. No es de extrañar, pues, que por su emblemática entrada de arcadas con dosel rojo hayan desfilado numerosas estrellas de la gran pantalla en todos estos años, de Ava Gardner y Britt Ekland a John Wayne y Jack Nicholson, por poner solo algunos ejemplos. Las avenidas arboladas que rodean el Hostal de La Gavina ascienden hasta alcanzar las lujosas villas de los alrededores. A los pies del hotel, el idílico Camino de Ronda, con sus inconfundibles tamarindos entremezclados con frondosos pinos, serpentea rodeando la magnífica bahía.

La presencia de gaviotas atrapadas por la brisa marina que se elevan majestuosamente sobre la bahía dio nombre al hotel, ya que gavina significa gaviota en catalán. De hecho, el logo del hotel está inspirado en las alas en ángulo de estas aves. La parte de «hostal» del nombre se ha querido conservar de forma consciente con el objetivo de reflejar el servicio cálido y hogareño que reciben los huéspedes, inspirado en las típicas casas catalanas a pie de carretera. La Gavina muestra la actitud de una grande dame, cual lugar tan fuera de lo común en el mundo moderno que conserva a la perfección el encanto de antaño con pinceladas contemporáneas sutiles y atemporales. S’Agaró y La Gavina han crecido juntas sin perder de vista en ningún momento sus orígenes. Lo que dio sus primeros pasos como una modesta propiedad de 11 habitaciones por las que se cobraba 25 pesetas por noche, acoge en la actualidad 76 habitaciones y suites, con una espectacular piscina exterior de agua de mar y el spa Valmont, así como varios restaurantes con instalaciones para reuniones y eventos especiales. La Gavina sigue plasmando con orgullo el estilo y el legado que la han caracterizado desde el día de su inauguración.

Huéspedes ilustres

El libro de visitas de La Gavina parece un Quién es Quién de la gran pantalla. S’Agaró ha actuado como elegante telón de fondo de famosas películas de Hollywood como Pandora y el holandés errante con Ava Gardner y De repente, el último verano protagonizada por Elizabeth Taylor. Por sus puertas han desfilado Lee Van Cleef, Peter Sellers, Britt Ekland, John Wayne, Sean Connery, Jack Nicholson, Robert De Niro, Liam Neeson, Laurence Olivier, Dirk Bogarde y Maureen Swanson. Además, Johan Cruyff tenía la costumbre de traer a sus equipos del F. C. Barcelona para sus concentraciones. Últimamente Shakira, Tom Waits, Santana o Lady Gaga se han dejado ver en las instalaciones. En el ámbito político, por el hotel han pasado mandatarios como Lord Selwyn Lloyd, político conservador británico que fue ministro de Asuntos Exteriores durante la humillación diplomática de Gran Bretaña en la crisis de Suez de 1956 y más tarde ministro de Hacienda durante el gobierno de Harold Macmillan; James Chichester-Clark, ex primer ministro de Irlanda del Norte; el expresidente francés Giscard d’Estaing, así como los reyes de España Juan Carlos I y Felipe VI en varias ocasiones. La cultura y las artes también han desempeñado un importante papel en la interesante historia de La Gavina. Numerosos artistas, premios Nobel y otros académicos han veraneado en el hotel y han utilizado la propiedad a nivel profesional como punto de encuentro para recitales y actuaciones musicales. Cole Porter, Montserrat Caballé, Josep Pla, Plácido Domingo, Josep Carreras, Camilo José Cela, Octavio Paz, Salvador de Madariaga, Orson Welles y Rudolf Nureyev son solo algunas de las estrellas que han atravesado el vestíbulo diseñado por Adolf Florensa.