Habitaciones & Suites

Quienes cruzan el suntuoso umbral del Hostal de La Gavina, uno de los principales resorts de playa de lujo cerca de Barcelona, se quedan maravillados por la sensación de que la grandeza de la época dorada de los grandes viajes sigue viva. Buena muestra de ello son las habitaciones con mobiliario atemporal del hotel.

En este resort sin parangón en la Costa Brava, las 76 habitaciones y suites del hotel destacan por su carácter único y ofrecen vistas directas y laterales al mar, además de a la bahía y al jardín. Las tres plantas del hotel están tematizadas con distintos elementos decorativos que la familia Ensesa ha ido coleccionando en sus viajes por todo el mundo. Numerosos objetos religiosos y mobiliario castellano pueblan los pasillos de la primera planta; las antigüedades asiáticas adornan la segunda, donde también se encuentran dos majestuosos armarios rojos y grabados orientales adquiridos por la familia Ensesa durante sus visitas al país del sol naciente; en la tercera planta, por su parte, impera la decoración mediterránea.

Siguiendo el aura atemporal de La Gavina, las habitaciones y las suites están amuebladas con un estilo clásico mediterráneo, imperial o isabelino, y en ellas destacan los tapizados de seda, las elegantes lámparas de cristal de Murano soplado a mano y las sábanas de algodón egipcio con infinidad de hilos. Los espectaculares baños de mármol italiano incluyen bañeras o duchas de cascada, así como lavabos dobles para parejas. Además, los albornoces con monogramas y los lujosos artículos de baño rematan este inconfundible marco. El hotel nunca ha recurrido a los servicios de un diseñador de interiores, sino que ha preferido confiar en la visión artística y el gusto exquisito del propio empresario Josep Ensesa i Gubert, todo un visionario. Las generaciones posteriores de la familia han proseguido el legado de su bisabuelo, conservando la reputación del hotel como uno de los mejores de la Costa Brava.

Categorías de Habitaciones

El estilo atemporal impregna todas las habitaciones del Hostal de La Gavina, en las que elementos antiguos en óptimo estado de conservación se codean en armonía con otros más contemporáneos.